Los primeros molinos de que habla la
historia se hallaban en el Medio Oriente. Sería una suerte de grandes ruedas con
paletas, parcialmente expuestas al viento y en parte a cubierto. Un viejo molino
desenterrado en la meseta persa había sido construido sobre un eje vertical;
ello avala la idea según la cual se desarrolló a partir de los molinos
accionados por animales de carga que tiraban del extremo de un vástago que
giraba alrededor del eje.
La necesidad de
grandes superficies para interceptar la difusa fuerza del viento obligó a
construir las palas
de los molinos
atando o tejiendo entramados de
caña.

No hay comentarios:
Publicar un comentario